Byota, gestada en UFIL, multiplica las posibilidades del cultivo y comercialización de la trufa

Cinco participantes del Urban Forest Innovation Lab han gestado este proyecto empresarial que ofrece alternativas sostenibles e innovadoras a los actuales cultivos, entre las que destaca el cultivo de la trufa del desierto. Su modelo de negocio se basa en la producción y venta de plantas micorrizadas, servicios de asesoría y gestión del cultivo y venta de diferentes tipos de trufa, rompiendo así la estacionalidad que encorseta los negocios vinculados a este producto.

La unión y formación de cinco participantes en UFIL ha dado como resultado la empresa Byota, un proyecto que multiplica las posibilidades de cultivo y comercialización de un producto codiciado en el mundo de la gastronomía, como la trufa.

En este caso, ha sido la unión de cinco perfiles muy distintos, como el de Viviana Amigo (ingeniera agrícola), Juan Pérez (ingeniero forestal), Jorge Mira (ciencias ambientales) Mario Jiménez (psicólogo) y Juan José Martínez (diseñador), lo que ha hecho posible arrancar este proyecto que ya ha empezado a comercializar trufa negra y a producir plantas en el vivero.

Lo que ofrece Byota son alternativas para los agricultores que quieran aumentan la rentabilidad de sus cultivos, ofreciéndoles un canal de venta a ellos y a los truficultores activos. Además, pretende llevar el mundo rural a ciudad, mediante un servicio integral a los herederos de terreno agrícolas que no quieren dedicarse a la actividad agrícola y en general a cualquier persona que desee apadrinar un cultivo por muy bajo coste.

En este sentido, sus integrantes destacan que la acogida que ha tenido este producto ha sido muy alta por parte de la sociedad con fuertes canales de venta tanto a nivel particular como en la hostelería.

Este proyecto es producto de UFIL, una iniciativa puesta en marcha por el Ayuntamiento de Cuenca en el Marco de la Iniciativa de Acciones Innovadoras Urbanas financiado al 80% por FEDER.

Con la idea de apostar por la trufa del desierto, llegó Juan Pérez a UFIL, pero luego a lo largo de esta formación fue arropado por sus compañeros de proyecto, aportando nuevas ideas y generando un equipo multidisciplinar que cubre todas las necesidades de sus futuros clientes.

De su paso por el Urban Forest Innovation Lab, los integrantes de Byota destacan que el proceso de incubación y maduración de proyectos ha sido un gran apoyo para poder llegar al punto en el que se encuentran actualmente.

Del mismo modo, quieren hacer mención a la participación, implicación y consejos de los mentores de CEOE CEPYME Cuenca en esta iniciativa, indicando que partían con una idea como un sueño y la formación ha sido parte clave para poder hacer su sueño realidad.

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